4 jun 2012

Mi dulce damisela mi Luna amada.

Hoy la luna se posó frente a mis ojos seductoramente se veía tan dulce y serena acaparando todo mi ser, me deleitaba con su tranquilidad como si el mundo se detuviera y nos llevara a su ritmo, sentí que nada ni nadie podría infringir mi momento era solo nuestro, para nosotros, y en lo personal mío.

Una vez más mire el cielo y tras una mascarada ella traviesamente se dejaba disfrutar a esa coqueta luna que no le pude quitar la mirada sobre ella aun cuando los fríos vientos llegaban parecían no importarle a este cuerpo humano que solo bajo su luz quería estar, a esa magnífica presencia que calma mis angustias y me lleva a soñar se presentaba a esta realidad de a diario y mi único pensamiento era borrado por los suspiros que me provocaba mi amada luna.

Otra vez quería perderme ante su paso aun con ese escenario nocturno que daba paso a desvanecerse, si de nuevo perdía su rumbo y yo solamente suplicaba volver a verla, ella con su tono tan hechizante que ahora sé el por qué a hulla el lobo apasionante, pues es que no quiere se pararse de su amante y mi único deseo para esta noche es ser bendecido bajo el rostro de mi amiga, mi novia, mi musa, de mi luna.

Reflejo de mis deseos, de mis melancolías, de mis pasiones ocultas y de mis desvelos en tristezas y agonías  nuestros sueños de la naturaleza pura. Mi más fiel acompañante apareces ante mi tan sexy y así tan casta  como una damisela y yo tu guardiana espero la hora cuando el cielo es cubierto por las sabanas de los secretos y de los instintos carnales, de las esperanza aguardadas y de los ángeles endemoniados, ahí cuando sea la hora te espero fervientemente para la aparición, donde una vez más nos encontraremos en plenitud mutua, así que por favor no te pido que te apresures no, solamente que sigas siendo esa luna tan dichosa de sí misma y me dejes acompañarte una vez más en esta vida.

Luna amada te espero esta noche.

Mi dulce damisela mi Luna amada.




















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