Tu dulce apariencia en tan deleitable para mí, te muestras ante el mundo por que no eres codiciosa y claro esa verdadera naturaleza que perdura me hace adorarte más, ¿Cómo has estado? Quise pregúntate pero tú me respondías sin que yo te hablara parece que tú no te has olvidado de mí, si, si acaso me recuerdas soy dichoso y bendecido, ¿acaso existe alguien más que me pueda amar tanto como tú?
Poco a poco vas apareciendo y aunque sé que será por poco tú vas tan lentamente que ese tiempo fue para mí eterno, recuerdo los momentos juntos y el hasta luego que nos dijimos en esta vida o en la otra pero tu prometiste velarme y en un tiempo visitarme donde yo te tendría ante mis ojos, ahora te tengo frente a mi gracias por cumplir tu promesa. Ahora que volteo el mundo está pendiente de tu presencia no soy celoso es más admiro tu grandeza mi afrodisiaco lejano.
Afrodita placer de mis sentidos te has revelado ante mí una vez más, siendo yo tan solo un pobre mortal me consideras parte de ti que vienes para atraerme y en volvernos en un momento placentero un ángel que posee a este demonio y me lleva al rincón del sol brillante y candente, ahí donde damos espectáculo mi estrella momentánea.
Siendo yo tu amor terrenal, tu siendo mi amor celestial, cuerpo yo, alma tu pero unidos en profunda pasión, esta noche inolvidable para los dos.
Muere en mí y renáceme en ti, ahoguémonos en el mar de los besos, frotemos la espuma de nuestras caricias y ritmos, fertilicemos a este mundo perdido, hagamos acto de presencia mi dulce joven.
Regresas por mí pero yo aún no puedo seguirte, perdón, lo se ahora estas observándome, lo sé también no lo resisto pero me prometiste volver de nuevo, si será una larga espera pero como siempre aquí estaré seguramente ya estaré listo mi dulce amor, mi dulce belleza.
Te vas pronto, fue tan rápido no me di cuenta pero quiero decirte que no has cambiado nada a comparación tuya me veo muy pequeño aun, así que paciencia algún día lo estaré y a tu nivel o al menos más cerca, como un lunar sobre la mejilla te ves a pasional me resisto ante tus encantos, apenas, pero me recuerdas que tengo a alguien que me ama y que me esperara así fuera 100 años más.
Hoy te presentas ante mí y te despides de nuevo, yo tan solo te puedo disfrutar un poco y aguardo tu regreso así que mi dulce afrodita aquí me quedo hasta el día en que pase a la inmortalidad contigo, mi prometida, mi amada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario